Mario Ariel Saravia es un artista visual autodidacta (pintor y escultor) nacido en Jujuy, Argentina.
Desde muy joven, Mario se inspiró en materiales reciclados para crear obras únicas.
Treinta años de aprendizaje en el mundo del arte han forjado su estilo único, que ahora es la expresión de tres décadas de experimentación y cuestionamiento artístico.
Cada una de sus obras, que Mario ha dado a conocer al mundo, tiene su propia historia.
A primera vista, su arte se reconoce por la delicadeza con la que captura la poesía latente de todo. Como él mismo afirma, "todo conserva su propia esencia".
Para el artista, la obra de arte se convierte en un acto de transmutación de energía, la expresión de un entusiasmo que se refleja tanto en su pintura como en su escultura. Para él, las formas son un medio de comunicación y la expresión de una forma de vida.